martes, 1 de diciembre de 2009

El Destrangis de Estopa


Estopa (y la maqueta que tuvimos los listos) es la obra clave del grupo. Ya lo he explicado ahí abajo, pero habrá más post. Tu Calorro merece otro post. Para mí, están las sonatas de piano Beethoven, un ejemplo de tenerla larga y hacer de ello tu obra también extensa, y el Estopa. Los discos nuevos son basura que no hay por donde cogerla, pero vamos,que si queréis explicaciones os diré que suenan limpio, que suenan a rock, que limpian sus metáforas hacia todos, hacia una fiesta de pueblo de asnos mojados. Incluso han grabado un disco a lo Café Tacuba, a esa basura de latinitos que por no saber no saben ni llevar un sombrero. No sé vosotros, creo que está muy claro.

En cambio Destrangis (2001) fue la otra gran obra. Muy irregular. Porque eso de dedicarle a Joaquín Sabina una cana es de un pijo total. A Joaquín Sabina lo que hay que dedicarle es poco, pues no sabéis la de mierda buena que se llevó a finales de los noventa solo por su arte. Mayor premio que ese no hay otro, así que envidia y a echarle cuarentayocho al sofá y a los poetas. Además Sabina graba música y se llama poeta, lo que nos da otro motivo para llamarle pijo: solo un pijeras te grabaría discos con la coartada de la poesía. Los (primeros) Estopa son otra cosa y bien está que así sea.

Pero no todo es Sabinita en Destrangis. Hay un lugar para las afueras. No sé si a los Estopa los Cuarenta o Osama los relajó, pero la cosa se puso muy de irse a las grandes batucadas. En El Blade, pese a que ya la cosa no era lo mismo, ves que hay un aire de crítica. Pero en esa crítica, los Estopa te sacan una rumba auténticamente autodestructiva y vengativa y jodidamente antiépica. Pero ese honor lo preservan, al menos. El cine negro es en Cornella. En Sabadell. En el Prat. En L’Hospitalé y esos gitaneríos, esos moracos cargados de mate del bueno.

Nasío pa la alegría es el lado contrario. La noche te sale de puta madre, pero la resaca golpea. “Se le quitan las manías / con el fuego de un cubata” es la cosa más bonita que puede cantarte un español y la más jonda, porque es la única que no miente. Tienen el humor, la ironía y te dicen “la verdad es que no le va nada mal al chaval / porque sabe que el tiempo s’escapa.” Los pelos de punta, señores, pues la coca es un pacto mefistofélico y fáustico, pero estos lo han entendido como lo debe entender España, a golpe de rumbah, de flamenco revenío, una palabra que también usan en esta cancionzaca inolvidable que intentaron joder usándola como banda sonora de una peli de niñatos terminales (la peor de las mezclas), como si ellos entendieran ALGO. Pero el caso es que el final de la rumbita es triste, pero es que dando palmas me lo creo todo. To-do.

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